
Que agradable fue escuchar tu voz,
saber que por lo menos en un instante
tus pensamientos me pertenecieron.
No se precisar cuanto tiempo fue
que el sonido de tu voz
lleno el vacío de mi habitación
ilumino mi oscura soledad
Somos presos de la distancia
esclavos de nuestros sentires
y víctimas de nuestras acciones
Hoy te pienso
y mañana te sentiré
entre mis manos sostendré las tuyas
... y seguiré soñando