viernes, 25 de febrero de 2011

Divano

Misere mani

Tu partida


Podrás irte hasta el fin del mundo
e incluso olvidarme, pero mientras
yo te recuerde estarás conmigo.

sábado, 22 de enero de 2011

martes, 11 de enero de 2011

No te pido

No te pido que me olvides, 
porque quizá ni siquiera me recuerdes, 
no te pido que postergues un sentimiento, 
pues tal ves ya hay alguien quien ocupa tus pensamientos, 
no te digo que no pronuncies mi nombre, 
pues quizá es otro el que ocupa tus plegarias.

Si algún día nuestros caminos se vuelven a unir, 
no dudes en saludar, 
que aunque no haya amor, 
habrá respeto a lo que tus palabras me hicieron sentir. 

Aunque vuelvo a recalcar que nunca fuiste tu,
ya que sin mi, tu esencia nunca hubiese existido.

Solo le puse por un tiempo tu nombre
a la capacidad de mis sentimientos 
hasta que me di cuenta que el nombre 
no abarcaba el sentimiento.

Un solo adiós

Quizá en la soledad de mi alma,

en la ausencia de mi ser;

te deje entrar,

te permití quedarte por un tiempo

dedicándole versos al vacío,

canciones al viento,

pensamientos a la distancia.


Pero ahora cansada de esperar

alguien que nunca llegara,

no al menos con tu nombre.


Se que no eres aquel príncipe azul

que dibuje en mi mente.

No, no llegaras,

puesto que fui yo quien te creo

sobre la sobra de un hombre que no eres.


Me duele escribir esto,

pero si no pongo los pies sobre la tierra ahora,

no se si mañana estaré dispuesta a despertar de este sueño efímero,

acostumbrada estuve,

pero jamas me sentí amada

por ese fantasma de hombre.


Me siento tranquila pues no libero a un hombre de mi amor,

sino a mi, de un sentimiento.

Ya que siempre fue un misterio latente,

si realmente existió en ti un sentimiento parecido al mío.


Quizá continué escribiendo versos a ese sentimiento,

pero ya no llevaran tu nombre,

pues no dejare de amar

por el echo de que no me sienta amada.


Este si es un adiós,

pero uno que despide a un sentimiento,

no aun hombre al que, se le amo.

Pues nunca fuiste real,

ya que en mas de una ocasión tuve que inventarte

y darle significado a tus palabras vacías,

leer en ellas lo que no escribías.

¿Cuántos correos más sin respuesta?

¿Cuántos pensamientos al olvido?,

ya basta, ya es suficiente para mi.


Quizá vuelva a escribirte,

quizá no, aun no lo se.

Pero ya no te buscare

en las sombras de un pasado.